| Indice del artículo |
|---|
| “Siempre soñé con un espacio así” |
| Espacio decorado con murales |
| Enfocado en la cultura |
| Un ambiente sano |
| Conciertos en febrero |
| Todas las páginas |
Yamil Marín, propietario del bar Antología
Roberto Salinas García
El Ché Guevara ha sido fuente de inspiración y ejemplo revolucionario para un sinnúmero de generaciones, y Yamil Marín no es la excepción. “Cuando tenía veintitantos años, me agarró por irme a visitar a mis tías que vivían en otros países de Centroamérica, también conocí México y Panamá. En ese tiempo me sentía como el Ché, pasé hambre como él”, asegura el dueño del bar Antología.
“Yo siempre soñé con tener un bar, un espacio donde se promoviese la cultura, el talento joven, siempre enfocado en la causa revolucionaria”, explica el propietario de este lugar de distracción ubicado sobre la Pista Miguel Obando, donde todos los viernes grupos juveniles presentan su talento en un ambiente que evoca la gesta revolucionaria de nuestro pueblo, y de Latinoamérica entera.
Yamil cuenta que desde pequeño escuchaba música testimonial junto con sus amigos y con otros compañeros mayores, a quienes les preguntaba la experiencia que habían tenido en la lucha revolucionaria. Lleno con las anécdotas que oía, un día tuvo la idea de tener un espacio donde la gente pudiera convergen y hablar de la historia, la música.
Un espacio donde “hablar lo que vivimos y lo que costó la lucha… y lo que nos sigue costando, porque la Revolución hoy en día la seguimos viviendo”, sostiene al considerar que su aporte es hacer un llamado a los nicaragüenses a escuchar la música, a reflexionar y a invitar a continuar batallando.





